Relajación Progresiva de Jacobson: Qué es y cómo practicarla paso a paso
- César Sierra
- 3 ago 2025
- 3 Min. de lectura

La Relajación Progresiva de Jacobson es una técnica psicofisiológica desarrollada por el médico Edmund Jacobson en los años 30, con el objetivo de reducir la tensión muscular y, como consecuencia, inducir un estado de relajación general. Se basa en la premisa de que el estado emocional y la tensión muscular están estrechamente vinculados. Así, al relajar voluntariamente los músculos, es posible disminuir también la activación del sistema nervioso central y los niveles de ansiedad.
1. ¿En qué consiste la técnica?
La persona aprende a reconocer y diferenciar entre un estado de tensión muscular y uno de relajación.
Se trabaja mediante la contracción voluntaria de distintos grupos musculares, seguida de una fase de relajación consciente de esos mismos grupos.
El objetivo es entrenar al cuerpo a soltar tensiones acumuladas y favorecer una respuesta fisiológica de calma.
2. Indicaciones y beneficios
Reducción de síntomas de ansiedad y estrés.
Mejora del sueño y de la concentración.
Disminución de molestias físicas relacionadas con la tensión muscular crónica.
Utilidad en contextos terapéuticos, especialmente en el tratamiento de trastornos de ansiedad, insomnio, cefaleas tensionales o trastornos psicosomáticos.
3. Preparación previa a la práctica
Antes de iniciar la relajación:
Buscar un espacio tranquilo, libre de interrupciones.
Colocarse en una postura cómoda, preferiblemente tumbado o sentado con el respaldo recto.
Cerrar los ojos si resulta cómodo.
Realizar varias respiraciones profundas y lentas para favorecer la concentración.
4. Protocolo paso a paso
El ejercicio consiste en tensar un grupo muscular durante 5 segundos y luego soltar la tensión durante 10 a 15 segundos, prestando atención a la diferencia entre ambos estados. El recorrido suele seguir este orden:
4.1 Manos y brazos
Cerrar los puños con fuerza. Relajar.
Estirar los brazos hacia delante, tensando. Relajar.
4.2 Hombros y cuello
Elevar los hombros hacia las orejas. Relajar.
Llevar la cabeza ligeramente hacia atrás, sin forzar. Relajar.
4.3 Rostro
Fruncir el ceño, apretar los párpados y la mandíbula. Relajar.
Simular una sonrisa amplia durante unos segundos. Relajar completamente.
4.4 Pecho y espalda
Inspirar profundamente, tensando el pecho. Mantener el aire unos segundos. Soltar y relajar.
Juntar los omóplatos como si se intentara sujetar un objeto entre ellos. Relajar.
4.5 Abdomen
Contraer los músculos abdominales, metiendo el vientre hacia dentro. Relajar.
4.6 Piernas
Estirar las piernas y tensar los muslos. Relajar.
Flexionar los pies hacia arriba, notando la tensión en las pantorrillas. Relajar.
5. Finalización del ejercicio
Permanecer en estado de reposo durante unos minutos, prestando atención a las sensaciones corporales.
Observar el contraste entre el estado inicial y el actual, más relajado.
Respirar con normalidad.
Incorporarse lentamente, sin movimientos bruscos.
6. Frecuencia recomendada
Se sugiere una práctica diaria, especialmente al final del día.
Puede aplicarse de forma parcial (por ejemplo, solo rostro y cuello) en momentos puntuales de estrés.
Con el tiempo, la persona adquiere mayor conciencia corporal y capacidad de autorregulación.
7. Recomendaciones finales
No tensar hasta el punto de dolor. La contracción debe ser firme, pero controlada.
Si se padece alguna lesión muscular, conviene adaptar los movimientos o consultar previamente con un profesional.
La técnica requiere práctica continuada para que sus efectos se consoliden.
8. Conclusión
La Relajación Progresiva de Jacobson es una herramienta útil, sencilla y accesible para reducir la activación fisiológica asociada al estrés. Al centrarse en la conciencia corporal y en la distensión muscular progresiva, permite no solo mejorar el bienestar físico inmediato, sino también adquirir habilidades de autorregulación emocional que pueden trasladarse a diversas situaciones de la vida cotidiana.



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